El mega puerto de Mariel atrae capitales hacia Cuba

Su formato es similar al de las zonas francas, que impulsaron el desarrollo económico chino, a fines de los ‘70.


Cuando el pasado 1 de noviembre la oficina regulatoria del puerto del Mariel, informó que recibiría solicitudes de inversionistas extranjeros para la nueva Zona Especial de Desarrollo (ZED) del puerto de Mariel, los operadores portuarios de Miami mostraron su preocupación.

Treinta y cuatro años después de que 125.000 cubanos abandonarán su país rumbo a Estados Unidos, el gobierno de la isla espera que por esas mismas aguas llegue una inversión extranjera que revitalice la economía. La renovación del puerto, situado a 50 kilómetros de La Habana, es considerada como una de las obras más importantes de los últimos años en Cuba. Con el objetivo de atraer compañías y capitales extranjeros, el gobierno de Raúl Castro ofrece beneficios fiscales y asegura que las empresas “no podrán ser expropiadas”, pero expertos y potenciales inversores miran aún con escepticismo el mega proyecto que ya contó con una fuerte inversión de Brasil.

“El enclave industrial en zona franca que se implementará, prevé impulsar actividades relacionadas con el sector inmobiliario, turismo, innovaciones tecnológicas, marítimo portuarias, logística, agropecuarias, productivas y de servicios”, dijo Oscar Pérez, director de Evaluación de Negocios Pérez citado por la Agencia de Información Nacional (AIN).

Un puerto para contenedores, grandes depósitos, zona franca, industrias creadas con capitales extranjeros y condiciones avanzadas de infraestructura, entre otros, serán los beneficios de este polo comercial e industrial, el más importante del país y desde ya considerado la principal ventana cubana al mundo de las importaciones y exportaciones. Pare el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de la isla, Rodrigo Malmierca, la proyectada zona económica especial será “la llave del Golfo de México”. 

La ZED, tendrá un formato similar a las zonas francas que impulsaron el desarrollo económico chino a finales de los 70. Su parque industrial comprende 465,4 kilómetros cuadrados. Gran parte de la modernización del puerto ha sido financiada (u$s 640 millones de los u$s 900 millones invertidos), por un préstamo obtenido gracias a un convenio intergubernamental firmado entre Brasilia y La Habana. Con ese aporte, se modernizaron las instalaciones de carga y descarga a lo largo de 2.000 metros del muelle portuario en posibilidad de recibir buques de gran calado y operar hasta tres millones de contenedores al año.

Las principales dudas de los posibles inversores giran en torno a la contratación de la mano de obra. El personal local deberá contratarse a través de una agencia del Estado cubano, una práctica habitual desde que la isla se abrió al capital extranjero en los 90. 

“El asunto es la remuneración de esa mano de obra, que va a beneficiar sobre todo al gobierno y no al trabajador promedio”, dijo a Transport & Cargo Jorge Duany, director del Cuban Research Institute de la Florida International University.

Con dudas

Otro tema que preocupa es la aún pendiente reforma monetaria en la isla, donde rigen dos monedas desde los 90. El gobierno de Raúl Castro anunció hace poco la unificación paulatina del peso convertible (CUC), equivalente al dólar y con el que operan las empresas extranjeras, y el peso cubano (CUP), en el que se pagan los salarios estatales. El proceso no tiene fechas concretas.

Además de las empresas brasileñas, chinas y rusas que previsiblemente están cerca de esta inversión, la esperanza de cambios futuros no parece ser suficiente atractivo.

Lo que moviliza realmente es la privilegiada ubicación dentro de la geografía caribeña, en la entrada del Golfo de México, frente a las costas estadounidenses y en vísperas de hacerse efectiva la ampliación del calado del también cercano Canal de Panamá, que desde entonces podrá recibir buques de mayor tonelaje.

La Autoridad Portuaria de Singapur (PSA) podría gestionar la terminal de contenedores y la convertiría en el centro de carga más importante de la isla. Diversos medios coinciden en que la estrategia o logística será posicionarlo como el puerto concentrador de las cargas asiáticas para el Atlántico.

El gran proyecto del Mariel no concluirá hasta el 2022. Se prevé entonces que también contará con facilidades para el desarrollo y la exploración de petróleo en aguas profundas cubanas.


Fuente:http://www.cronista.com/transportycargo/-El-mega-puerto-de-Marielatrae-capitales-hacia-Cuba-20140129-0029.html