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Consciente del fracaso del año último, cuando el buque holandés Timca se quedó en el camino y dejó sin abastecimiento las bases antárticas, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, puso en marcha el alistamiento de la campaña de verano 2013-2014.


Para ello volvió a contratar al buque polar ruso Vasily Golovnin, que mañana llegará al puerto de Buenos Aires para iniciar la carga de combustible que se enviará a la Antártida. El barco ya cumplió la misión entre 2008 y 2012, en reemplazo del rompehielos Irízar, que sufrió un incendio en 2007.

La contratación del Vasily Golovnin, un buque de 160 metros de eslora y una capacidad de carga de 8600 toneladas, costará US$ 24,4 millones, mientras continúa en el astillero Tandanor la reparación y modernización del Irízar, que podría estar nuevamente operativo en la campaña 2015-2016, anticiparon a LA NACION fuentes oficiales.

Según se supo, la obra del Irízar está ejecutada en un 80 por ciento. "No es sólo una reparación. Se aprovechó para modernizarlo. Por ejemplo, se cuadruplicó la capacidad científica del buque, al instalarse más laboratorios. En el último trimestre de este año estará listo para las pruebas de mar y de hielo", explicó una fuente cercana al ministro de Defensa.

Como informó el año último LA NACION, desde que el malogrado Irízar quedó fuera de circulación se gastaron más de $ 580 millones, a lo que se suman $ 350 millones más por el alquiler de buques sustitutos. Cerca del ministro Rossi explican que la compra de un rompehielos nuevo, que se construyen a pedido y con una demora de casi cinco años, no hubiera evitado los arrendamientos.

"En marzo estarán reabastecidas todas las bases", prometió Rossi, al marcar diferencias con la campaña anterior. Por medio de sus voceros, explicó que el buque polar ruso irá con dos helicópteros de carga Kamov para operar en la Antártida ("el año pasado hubo sólo uno", acotó un colaborador), y se prevén 85 días de campaña. A fin de mes llegará a la Antártida, además, el rompehielos Kapitan Dranitsyn, que abastecerá la base Belgrano, la más alejada, en una misión de 15 días.

"Hicimos una licitación pública internacional y la mejor oferta fue la de la empresa Arkadia, que propuso cobrar el 50% del monto cuando termine el abastecimiento a todas las bases", dijo una fuente del Ministerio de Defensa, al justificar la elección de la oferta ganadora. "Compitieron también Marine Geological Survey, que no presentó los certificados de garantía, y Assine SA -la que el año pasado propuso al buque holandés Timca-, que exigía el pago del 100% por anticipado", agregó.

"Rossi quiso volver al servicio que había contratado la ex ministra Nilda Garré", reveló una fuente naval, al reconocer el traspié de la contratación del buque holandés durante la gestión de Arturo Puricelli. "La intención era hacer la negociación de Estado a Estado, pero fue imposible porque el buque ruso es privado", añadió. Las propuestas llegaron luego de que el Gobierno remitiera cartas a los embajadores de diez países -Canadá, Suecia, Noruega, Rusia, China, Ucrania, Japón, Dinamarca, Sudáfrica y Finlandia- para comunicar la intención de contratar un rompehielos para la misión antártica.

Mientras se espera la llegada del Vasily Golovnin, el buque Canal de Beagle ya está en la dársena de YPF, en La Plata, para recibir la carga de combustible antártico. "Entre los seis tipos de combustible que se envían, se despacha gasoil antártico, un producto formulado especialmente para operar en áreas de bajas temperaturas", explicó la directora general del servicio logístico de la Defensa, Lucía Kersul.

Rossi visitó en diciembre las bases Marambio, Petrel y Esperanza para supervisar las tareas logísticas. Allí anunció que la base temporaria Petrel se convertirá en permanente, para que sirva de "alternativa" a la pista de Marambio. Aunque no lo mencionó, la decisión se sustenta en que esta base fue una de las más afectadas por la frustrada campaña del año pasado, cuando el buque holandés, que no era rompehielos, no pudo abastecerla. Ello obligó a establecer un puente aéreo entre el continente y la base, para transportar en 19 vuelos el material necesario.



Se trata de la embarcación Vasily Golovnin, que abastecerá a las bases argentinas en el continente blanco.


Luego del fracaso de la anterior campaña antártica, el Gobierno decidió volver sobre sus pasos y contratar nuevamente los servicios del buque polar Vasily Golovnin para el abastecimiento de las bases argentinas en el continente blanco. Atrás quedó la fallida experiencia del barco Timca, cuyos sucesivos e insólitos percances derivaron en la necesidad de poner en marcha un plan de emergencia para llevar provisiones por aire a Marambio.

También participarán del operativo de sostén logístico los dos helicópteros MI17 comprados a Rusia por 15.000.000 dólares y que no fueron utilizados este año, pese a estar disponibles. Esas aeronaves, matrículas H94 y H95, se adiestraron durante la semana pasada en el trasbordo de cargas exteriores desde buques, con asistencia del transporte rápido de tropas Hércules. Esos dos helicópteros cruzarían en vuelo a Marambio.

El buque Golovnin contratado para la campaña antártica 2013/2014 ya reemplazó al rompehielos Almirante Irízar en cuatro ocasiones desde 2008 y sólo fue dejado de lado durante la gestión del entonces ministro de Defensa, Arturo Puricelli. Ese funcionario, hoy a cargo de la cartera de Seguridad, fue denunciado por posibles irregularidades en el alquiler de los transportes antárticos y en la defensa pública del cuestionado barco Timca indicó que éste presentaba "características superiores a las del buque polar ruso que anteriormente prestaba el servicio". Tras el escándalo ocurrido este año, el ahora ministro de Defensa, Agustín Rossi, parece no compartir esa opinión de Puricelli y volvió a contratar a Golovnin.

El Estado Mayor Conjuto de las Fuerzas Armadas tiene la misión de abastecer a las bases permanentes Marambio, Esperanza, Carlini, Orcadas, San Martín y Belgrano II

LOS CONTRATOS

La Dirección General del Servicio Logístico de la Defensa emitió el 14 de este mes un dictamen en el que asigna a la empresa Arkadia PTE el servicio de transporte de carga a la Antártida. Esa compañía ganó la licitación pública internacional 53/2013 y el contrato de abastecimiento por 24.414.000 dólares.

Además del buque polar Golovnin, la oferta ganadora -representada por Trade Baires International, la compañía local que en 2012 presentó serias impugnaciones a la anterior decisión de Puricelli- agregó el servicio del rompehielos ruso Dranitsyn, en un programa de trabajo de 85 días. Además se usarán dos helicópteros pesados Kamov KA32. Se presentaron otras dos empresas, Marine geological Survey y la firma uruguaya Assine, que obtuvo el cuestionado contrato el año pasado.

El tándem Golovnin-Dranitsyn trabajó en el traslado de materiales a las bases antárticas argentinas en las campañas 2008/2009 y 2010/2011. El uso del rompehielos es necesario para llegar a la base Belgrano II, la más cercana al polo Sur, cuyo campo de hielo permanente no permite la navegación de un buque polar sin la ayuda de un navío de casco especialmente reforzado.

Desde el incendio del rompehielos Irízar en abril de 2007 (esta semana se indicó que volvería al servicio para la campaña 2015/2016), durante el regreso al continente, la planificación militar decidió por cuestiones económicas abastecer cada dos años la base Belgrano II para cambiar al personal y reforzar las provisiones por vía aérea en los años intermedios. Este año debía cumplirse el programa con rompehielos y buque Polar. Pero sólo fue contratado el Timca, un barco que nunca había operado en la Antártida, a un costo de 17.221.282 dólares, incluido el pago por lanzamiento de carga aerotransportada en Belgrano II.

El costo de la ultima campaña antártica no es conocido realmente, ya que las fallas repetidas en los medios alquilados generaron fuertes gastos adicionales. Al no contar el Timca con habilitación para el traslado de personal, el transporte Canal Beagle -de la Armada- tuvo que navegar a su lado hacia la base Orcadas para permitir el relevo de la dotación. La mala situación de alimentos en esa isla obligó antes a lanzar provisiones desde un Hércules.

Esos aviones de transporte cumplieron un rol fundamental luego para evitar el cierre de la base Marambio, al sostener con 16 vuelos un abastecimiento mínimo que alcanzará, racionado, hasta enero próximo. Pero esa urgencia tuvo un costo al menos 4.000.000 de dólares. Antes el Ministerio de Defensa tuvo que alquilar un Hércules a Uruguay para llevar a la Antártida un repuesto que requería el maltrecho helicóptero subcontratado este año. Y, para colmo, en la emergencia en la que entraba la campaña antártica se alquiló en forma directa un crucero de lujo, el Polar Pioneer, para llevar personal a la base San Martín.

El 9 de agosto pasado, el ministro Rossi anunció que había aterrizado en Marambio el Hércules que completaba el traslado de carga a esa base. En cambio, el 20 de mayo, Puricelli había dicho que la campaña antártica estaba finalizada sin complicaciones. En realidad, el Timca regresaba a Tierra del Fuego con 1500 de los 5201 barriles que debía entregar en las bases. El final de la campaña estaba programado para abril, pero fallas en el helicóptero y en el motor del barco, además de dos semanas de amarre en Ushuaia por falta de combustible, demoraron la entrega de provisiones hasta que el clima forzó el abandono de la zona.

De lado la historia del Timca y sus problemas, el buque polar Golovnin deberá transportar a las bases argentinas 6500 tambores -de 205 litros cada uno- de combustibles, aceites, 800 metros cúbicos de gas oil antártico, además de 1200 tubos de nitrógeno y helio, 250 metros cúbicos de alimentos frigorizados y 2500 metros cúbicos de carga general, entre la que serán trasladadas motos de nieve, una embarcación de transporte de 10 toneladas y un camión Unimog.

Más allá que las unidades de apoyo de la Armada iniciarán a mediados de diciembre el primer paso de la campaña antártica, se espera que el buque polar Golovnin navegue hacia el continente blanco en enero próximo, mientras el rompehielos Dranitsyn estará disponible en la primera semana de febrero para avanzar rumbo a Belgrano II..