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La apuesta busca optimizar los servicios de estiba por donde sale el 80 por ciento de las exportaciones granarias. La Cooperativa de Trabajos Portuarios aglutina a más de mil operarios.


La Cooperativa de Trabajos Portuarios de Puerto San Martín, que aglutina a más de mil estibadores en esa ciudad, compró un moderno barco americano para agilizar los servicios que brindan las terminales por donde sale el 80 por ciento de la exportaciones granarías de la Argentina.

Desde la entidad se afirmó que aumentar la operatividad en la desestiba es el leitmotiv de la millonaria inversión en el área división fluviales y acotaron que “el logro es un conjunto de esfuerzos de los trabajadores, que apuestan al cooperativismo en un modelo que es ponderado a nivel internacional por su constante inversión”.

La nave. El barco lleva las banderas con el logo que le da identidad y lo define como propio de los trabajadores que lograron profesionalizar las tareas del puerto a través de su cooperativa fundada en 1961. La embarcación, de 41 metros de eslora, 11 de manga, 1,65 de puntal, posee dos potentes motores de 900 HP y se especificó que era una necesidad para agilizar la operatoria y los trabajos de traslado de herramientas para los clientes de Ramallo, además de cubrir la demanda de los que integran el complejo oleaginoso San Lorenzo.

“La apertura de nuevas terminales competitivas como Profertil en el 2013, nos marca el rumbo para las inversiones”, expresó Herme Juárez , presidente de la entidad, que ambiciona transformar los puertos de la región con una logística de avanzada a la altura de los del primer mundo como los asiáticos y europeos.

“Desde nuestra comisión directiva y gerencia planificamos estrategias para potenciar el servicio en forma anticipada, para nosotros Cargil, Noble, Mosaic, Bunge, Nidera, Toepfer, Terminal 6, Renova, Minera Alumbrera y Dreyfus son nuestros socios y vaticinamos sus necesidades para ofrecerles soluciones”, así define Juárez a las empresas multinacionales donde sus hombres brindan un trabajo calificado, que ganará dinámica y rapidez en su operatoria con la incorporación del nuevo barco.

La nave recientemente adquirida, con dos años de uso y con una prestancia similar a los de ultramar en cuanto a su puente de mando y equipamientos de avanzada en navegación, comunicación, radares y ecosonda, está en pleno proceso de “remodelación” por el propio personal del Centro Operativo de Máquinas, que modifica su cubierta de carga para lograr el embarque de grampas, retroexcavadoras, palas mecánicas, obradores, y la grúa reticulada de 70 toneladas, que permite realizar alijes, descarga de barcazas, salvatajes y trabajos de emergencia en situaciones complejas.

La cooperativa logró con esta compra intensificar su flota de embarcaciones propia, conformada por un barco comprado en el 2004, bautizado “Ibera” con amplia demanda en el transporte de cargas como provisiones, lubricantes, y herramientas , un remolcador y dos pontones de carga , uno de uso general y otro grúa que le permite navegar por sus propios medios.

“Nuestro patrimonio es genuino, fruto del esfuerzo de los estibadores, que con su sacrificio diario y la confianza que depositan en mi administración, hemos logrado engrandecernos en el mercado internacional y permanecer”, precisó Juárez”.


Fuente:http://www.lacapital.com.ar/la-region/Una-cooperativa-de-Puerto-San-Martin-compro-un-barco-para-optimizar-los-servicios-20140131-0021.html
La Cooperativa de Trabajos Portuarios Limitada de Puerto General San Martín invierte recursos propios en tecnología y seguridad.


Los estibadores portuarios que integran la Cooperativa de Trabajos Portuarios Limitada de Puerto General San Martín están pensando en hacer un puerto del primer mundo. Para ello, saben que es necesario tener todo lo que hoy poseen en el primer mundo. 

Esta visión de avanzada, se inspira en el liderazgo del presidente de la cooperativa, Herme Oscar Orlando Juárez. 

La cooperativa, fue el puntapié inicial para que muchas familias se instalaran en la ciudad, levantaran sus casas y se sintieran parte de una historia que comenzó en el mes de junio de 1961. El 1º de abril de 1969 Juárez asume la presidencia de la institución y a partir de su conducción la cooperativa no dejó de crecer. 

“Tengo 73 años, y hace 43 que estoy al frente de la cooperativa. Me apasiona y amo lo que hago. Esa es la fuerza que impulsa mi accionar”, dijo a Transport & Cargo Herme Juárez.

Los estibadores concurren al Centro de Contrataciones (Cedecon), y desde allí son derivados a los 25 muelles para los que trabaja la cooperativa. Hoy su plantel permanente es de 1.000 personas y en su zona de influencia atienden a 2.400 buques y 6.000 barcazas por año. Con maquinaria de última tecnología, llegan a cargar en solo un día un buque de 38.000 toneladas.

La disertación de Herme Juárez en el XXIII Seminario Internacional de Puertos, Vías Navegables, Transporte Multimodal y Comercio Exterior sorprendió a más de uno. El directivo, reseñó los últimos adelantos tecnológicos e inversiones que colocaron a la cooperativa como la más destacada de Latinoamérica. 

Después de haber remodelado su edificio, el Cedecon sumó un sistema de software para reconocimiento facial que digitaliza el reporte de ingreso, transformando el rostro del trabajador en pantalla en una foto digital junto a un ticket con código de barras.

La innovación tecnológica incluye un panel de monitores, similar a los que funcionan en los aeropuertos, que comunicará visualmente la operatoria de los muelles con la imagen y turno designado a cada estibador según los roles de capataz, cañero, palero, mecánico y gruero.

“Es el único Centro de Contrataciones para la estiba que existe en el país y que está legalizado por el Ministerio de Trabajo de la Nación. Logramos distinguirnos del resto de los puertos, donde la gente sigue boyando entre los muelles para saber cuál será la suerte del día”, aseguró Herme Juárez.

Espacio de vanguardiaSegún la visión del directivo, “para ser competitivos en el mundo es necesario invertir, por eso creamos un espacio con tecnología de vanguardia, donde se reciben los pedidos de los muelles y se organizan con respeto los grupos de trabajo, con la ropa de seguridad obligatoria, el servicio de traslado en nuestros micros y un cajero automático que instalamos dentro del recinto para facilitarles el cobro semanal”.

Con inocultable orgullo, Juárez resaltó que “desterramos la condición de changarines, hoy son todos estibadores que pueden mandar a sus hijos a la facultad, el 90% de nuestra gente tiene casa propia, cambiaron bicicletas por autos y pueden proyectarse en el futuro”.

Otra preocupación de los cooperativistas, pasa por la seguridad.

La construcción de un helipuerto dentro del predio del Hospital Escuela Eva Perón, con una inversión de $1 millón, servirá de base para los dos helicópteros sanitarios importados por la cooperativa en el marco de la creación del Centro de Rescate y Emergencias Portuarias (Ccrep). Será el primero del país en cuanto a sus características de salvataje y socorro médico.

“Nuestra intención es salvar vidas y es fundamental tener un espacio de aterrizaje para el arribo de heridos o enfermos graves que podrán ser trasladados vía aérea desde el complejo portuario San Lorenzo en un tiempo record de 8 minutos. Los portuarios hemos demostrado la seriedad del proyecto. Nuestro propio helipuerto de 2.000 m2 fue copiado de los Estados Unidos y lo mejoramos, que no es poca cosa. Desde el Centro de Monitoreo y Operaciones se coordinará el auxilio médico por aire, por agua en una lancha sanitaria que es prototipo para la provincia, y además contamos con dos ambulancias terrestres equipadas con soporte vital avanzado (SVA). Tenemos los medios más rápidos y versátiles que existen en el mercado y un cuerpo de 45 expertos en emergentologìa que son entrenados por el Instituto Nacional de Medicina Aeronáutica y Espacial dependiente de la Fuerza Aérea Argentina”, ratificó Herme Juárez.

Este dispositivo de seguridad proyecta un servicio diferenciado los 365 días del año, para lo cual la cooperativa lleva invertidos $50 millones de fondos propios.

“Si prometemos algo es porque sabemos que lo vamos a cumplir. La satisfacción es para los trabajadores, y su esfuerzo posibilita estos logros, y los que seguramente vendrán. Ellos saben que en definitiva son los dueños de la cooperativa. Tenemos una obra social propia y todos los años en esta época reciben las ayudas necesarias para las fiestas y un premio grande por fin de año. Además, cuando un trabajador se jubila, percibe por ese solo hecho un bono de $250.000”, manifestó Herme Juárez.